Carl Weller fundó la empresa Weller Electric Co. en Easton, Pensilvania, en 1945 con la invención de la pistola de soldar. Buscaba una forma de atender el mercado en rápido crecimiento de reparación de radios. A esta invención le siguió el primer soldador de cautín en 1950, seguido del primer soldador de cautín con control de temperatura en 1976.